Y yo sigo acá, intentando hacer volver a mi persona, aquella paciente y payasa niña de hace un par de años atrás. Loca como siempre, para bien y para mal.
Siento que mi cabeza está despedazada y que cada parte necesita su reparación para volver.
Volveré? Volveré y sentiré lo mismo que hoy ?
O me daré cuenta de que estoy viviendo un sueño jamás imaginado?
Un sueño que en parte me hace feliz y en parte me hace retroceder en la sutil reparación de mi cabeza, en fin.. hay que vivirlo todo para saber.
Hoy tengo la suerte de haber vivido demasiado rápido un millón de cosas, de las cuales prefiero callar la mayoría de ellas, siendo de mi necesidad contar solo algunas de las cuales me sorprendo. Pero aprendí, que el que quiere sin poder no puede, el que arriesga no gana y el que pierde se lleva la mejor parte, el haber podido levantarse y aprender que esa piedra jamás hay que volver a pisar. Y si lo volvés a hacer, como lo hice yo, es porqué la primera vez no fue lo demasiado dolorosa como para no volver a hacerlo.
Y hoy aprendí, entre muchas cosas, que cuando queres a una persona, la aceptas con la mochila que venga.
Yo acepté y acepto todo de las personas que espero que acepten mis acciones, mis preferencias y mi mochila..
He dicho.