jueves 14 de julio de 2011

Bum

Siento mi cabeza a punto de estallar, capaz de liberar en focos dispersos tanta locura acumulada. Hoy, parada estática en la linea de partida, en el lugar que siempre soñé estar algún día, me surge la necesidad de retroceder algunos escalones y volver a mi antigua vida, esa que supe tener alguna vez, la cual tenia el tiempo necesario para disfrutar a mi antojo de lo que se me cruzara por mi maldita cabeza cada vez que quisiera.
Reniego del tiempo que es cada vez más mezquino. Suspiro y vuelvo a empezar.
Sincronizo mi vida a la par de mis días, insuficientes y acelerados. Me desespero, hago una pausa y vuelvo a arrancar.
No encuentro la geografía necesaria para poder entender a donde va todo esto.
No entiendo.
Un frío incesante corre por mis venas cada vez que hago eso que siento incorrecto y que, ambiguamente, me hace sentir tan viva.
Siento infinidad de sensaciones confusas rondando en mi cabeza, y parada en cada una de ellas, las entiendo un poco menos.
Sensaciones extrañas sentidas en décimas de segundos, perdidas en el olvido.
Por momentos me olvido del mundo y sé, que el mundo se olvida de mi.
Lo indispensable, a veces, pasa a segundo plano.
Infinidad de cosas vagan por mi mente en este estado de suspensión cerebral, imposibles de poder escribirlas. Ya no encuentro esa forma sencilla de escribir o siempre que lo hago no estoy lo demasiada apta para hacerlo.
Se que todavía me falta mucho por vivir y que estoy viviendo cosas que todavía no tendría que haberlo hecho. De todas formas, intentaré hacerlo a mi manera.

Por más perdidos que estemos, al final de la historia, solo quedan los recuerdos..