viernes 5 de noviembre de 2010

Y como alguna vez tuve esas ganas de bajar a matar al maldito perro, ahora tengo ganas de bajar a matar a esa maldita perra que grita de manera descontrolada sus orgasmos a las 4 de la tarde. No tengo nada contra aquellos que se automedican por falta de sexo, pero si tengo contra aquellos que indirecamente intentan automedicar al resto del edificio. Entre el perro, el de la flauta quena o nose que carajo toca a las 6 de la mañana y la estúpida ésta, nose con quien me quedo ..