miércoles 9 de junio de 2010

Walk away

Hace 20 años y días que mis viejos, con ganas, amor o simplemente sin quererlo ni buscarlo, me trajeron al mundo. Pasé por cosas, tal vez no muy lindas depende del lado que lo veamos. Pero, no tengo de que quejarme. La vida me dio tanto y a la vez me quitó todo aquello que pudo sin preguntarme ni preguntarle a nadie. Eso es lo que hace que vivamos. Que cada día que pasa nos levantemos pensando, únicamente, en un día más. Viví una niñez un poco testaruda, porque otra no quedaba. La ausencia en parte de alguna de esas personas más importantes que tenemos desde el momento en que llegamos a donde llegamos, hace que siempre lo recordemos como ese algo que nos faltó desde un inicio. Hay reproches, siempre que se puede, pero nunca quejas. Fuí creciendo, lento, como lo hacemos todos. Sumando anécdotas y un poco de otras cosas.. Hoy miro hacia atrás y tengo tanta cantidad de recuerdos lindos, como esa cantidad incesante y perturbadora de recuerdos agrios. Quiero muchas cosas de acá en adelante, pero todo no se puede. Alejarme de todo lo malo, es mi prioridad. Disfrutar de lo poco o mucho que la vida pueda llegar a darnos, es lo segundo de mi lista. Disfrutar, hoy, no es más que una elección..